Empezando por el que más tiempo te come: la registración de los comprobantes de tus proveedores.
Llega. Por mail o por WhatsApp, igual que hoy. Tu proveedor no cambia nada.
Se entiende. El agente lee el comprobante venga como venga, sin plantillas ni formatos.
Se valida. Contra ARCA, contra tu orden de compra y contra el remito.
Queda registrado. En el sistema de gestión que ya usás, sin que nadie tipee nada.
Y con esa información ya ordenada, los agentes te contestan lo que antes nadie llegaba a mirar: cuánto le compraste a cada proveedor, dónde se te fue el presupuesto, qué stock se te va a cortar.
Más de 300 empresas ya trabajan así.